Que tus joyitas se oscurezcan o se pongan amarillas es una reacción natural. El color ennegrecido o amarillento de este metal nos indica, precisamente, que nuestras joyas son de Plata 925. 

La Plata 925 puede ensuciarse por varios motivos, uno de ellos es por su uso diario. Otras razones que hacen que la joya se oscurezca es el uso de productos, como por ejemplo perfume, shampoo o geles. Es posible que también haga una reacción inmediata con algún producto más corrosivo o de limpieza.

Además, este metal también puede ensuciarse al reaccionar con pequeñas partículas presentes en el aire, como el azufre que se encuentra en la atmósfera en forma de sulfuro o ácido sulfhídrico. Por esta razón, si la joya está al descubierto (a pesar de no estar dándole uso) puede que se vuelva amarillenta o que ennegrezca.

¡Y como dato curioso! La plata no se oscurece por “oxidación” (dado que es un metal noble y no puede oxidarse), sino que adquiere ese tono por “sulfuración”. 

Otro factor a tener en cuenta es el PH de nuestra piel. Si este tiende a ser ácido habrá más posibilidades de que la plata se pongan negra. Esto explica porqué tus joyitas pueden ennegrecerse con más rapidez que las de otras personas. Depende de la acidez de tu piel.

 

Por otro lado, los piercings pueden ensuciarse antes que cualquier otra joyita. Se debe a que suelen ponerse en agujeros situados en zonas sensibles y difíciles de cicatrizar (por ejemplo, en el hélix de la oreja). Concretamente pueden tardar hasta dos años en curarse por completo. Y además, una vez cicatrizados es habitual que se abran y vuelvan a supurar. Y esto precisamente genera que el PH de la zona cambie, reaccionando con la plata y alterando su color.

Aún así, nosotros siempre te recomendaremos llevarlas y disfrutarlas. ¡La Plata 925 puede limpiarse y volver a brillar! Y si tus joyitas se oscurecen o se vuelven amarillas, te animamos a probar los métodos que recomendamos sobre cómo limpiar la plata. ¡Verás que volverán a verse relucientes!